La Culebra y la Zorra

Una vez, un Campesino que de tarde regresaba a su casa, encontró un gran tronco de un árbol aplastando a una Culebra. Ésta, era muy hermosa con grandes manchas marrones sobre su piel amarilla y tenia unos ojos grandes que brillaban. El Hombre compadecido de esta, levantó el tronco, y después de grandes esfuerzos la Culebra quedó libre. La Culebra se recogió, se hizo un ovillo y le dijo:

"Vaya, qué hambre tengo. Te voy a comer."

"No puede ser." - Respondió el Campesino - "Pagas un bien con un mal. Lo mejor será buscar a un juez para que decida esto."

La Culebra aceptó, y tras caminar un rato, hallaron un Perro flaco. Le contaron todo lo sucedido y luego dijo:

"Muy bien hecho Culebra. Yo de joven cuidaba una gran chacra y tenía la mejor comida, pero cuando me volví viejo, me echaron de mi hogar, y ahora tengo que vagar por los campos. En otras palabras, me han pagado un bien, con un mal."

"No estoy conforme." - Dijo el Campesino - "Busquemos otro juez."

"Esta bien." - Dijo la Culebra - "Pero será el último."

Caminando nuevamente, encontraron a una Zorra. Le dijeron todo lo sucedido y cuando terminaron de hablar, dijo:

"Bien. Yo necesito mas datos. Es necesario reconstruir los hechos. Vayamos al sitio donde sucedió todo."

Dicho y hecho, los tres fueron al lugar de los hechos. Cuando llegaron, la Culebra se colocó donde fue encontrada, y el Hombre puso el pesado tronco sobre ella. Luego, la Culebra dijo:

"Así estaba señora Zorra. ¿Cual es su fallo?"

La Zorra miró al Campesino y le dijo:

"Dime, si ya tienes a la Culebra de nuevo en donde estaba desde el principio, ¿qué harás esta vez?"

Moraleja
Aunque es bueno en otros poder confiar,
ante extraños, precavido debes actuar.